sábado, noviembre 12



''La real academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios
Para llegar a ser o suceder y define improbable como algo inverosímil que no se funda una razón prudente.
Puestos a escoger, a mi me gusta mas la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo.
La improbabilidad duele menos, y deja un resquicio a la esperanza.
Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió.
Un afroamericano habitando la casa blanca era improbable, pero sucedió.
Nadal desbancando de el numero uno a Federer. Una periodista convertida en princesa.
El 12-1 contra Malta. El amor las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables, porque lo improbable es, por definición, probable.
Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar.
Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.

Hay momentos en la vida en que una sola decisión, en un solo instante, cambia irremediablemente el curso de las cosas.
Cuando decides disparar a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides tirar para adelante, cuando decides mentir, traicionar, ocultar, o cruzar la línea.
Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz, podrá hacer de ti un héroe o un criminal, podrá llevarte al cielo, o al infierno, pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver atrás.''